Mensajes del cielo

¡HIJOS MÍOS, ASÍ COMO JONÁS FUE UN SIGNO PARA LOS NINIVITAS, ASÍ TAMBIÉN ENOCH, LO SERÁ PARA MI PUEBLO DE ESTOS ÚLTIMOS TIEMPOS!

OCTUBRE 15 2018 2:35 P.M.

LLAMADO DE JESÚS DE LA MISERICORDIA A SU PUEBLO FIEL MENSAJE A ENOCH

Hijos míos, mi Paz sea con vosotros

Mi pequeño instrumento, soy Jesús de la Infinita Misericordia, quien hoy le habla a ésta humanidad ingrata y pecadora. Soy el Dios de la Misericordia que está esperando con los brazos  abiertos a todos los pecadores, sin distinción de razas, credos, ni religiones, para perdonarlos si se arrepienten y vienen a Mí, con corazones contritos y humillados. Una vez más os digo: fuera de Mí, no hay más dioses. Yo soy el Alfa y la Omega, el Dios Uno y Trino, que se manifiesta a vosotros como Padre y como Juez.

Yo estoy en mi Padre y mi Padre en Mí, quien me ve a Mí, ve a Mi Padre. Somos un sólo Dios en Unidad Trinitaria, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, que nos une en el Amor. Soy Jesús de la Misericordia quien os habla a través de éste nuestro mensajero; escuchad a mi Profeta, él es mi Voz, que le habla al desierto de vuestros corazones. Enoch, os guiará por el desierto de la purificación, escuchadlo y seguid las instrucciones que os enviaremos a través de nuestro mensajero, para que mañana podáis llegar seguros a las puertas de la Nueva Creación.

Mis mensajes de salvación de estos últimos tiempos, son alimento espiritual para mi rebaño, mis mensajes son la brújula que os guiará por el desierto de la purificación; son la esperanza que os mantendrá firmes en la fe, en aquellos días de lucha espiritual. Las Palabras de mis mensajes de salvación son: Camino, Verdad y Vida, que debéis seguir y poner en práctica para que salvéis mañana vuestra vida. Escuchad pues a mí Mensajero de Albricias, porque el trae la esperanza y la salvación para mi Pueblo. Alegraos, montes y collados, Alegraos, rebaño mío, porque los pies del Mensajero de Albricias, muy pronto caminarán por naciones, ciudades, valles y senderos, trayendo la Buena Nueva a un Pueblo que caminará por el desierto, perseguido y acosado.

Mi mensajero hablará al corazón de los gentiles y los afianzará en la fe, y mi Pueblo Israel por su predicación se convertirá. Hijos míos, así como Jonás fue un signo para los Ninivitas, así también Enoch, lo será para mi Pueblo de estos últimos tiempos. Mi mensajero ha sido pasado por el horno de la tribulación y lo estoy moldeando como arcilla entre mis manos, para que junto a Elías, puedan llevar a mi Pueblo a la victoria final. Así como Moisés, ya casi está lista la piedra, el espíritu de mi Testigo muy pronto caminará entre vosotros. Alegraos Pueblo mío, y prestadle toda vuestra asistencia y colaboración a mis dos Testigos, porque ellos son los candelabros que os guiarán por el desierto, alumbrando el camino de vuestras vidas con la Palabra de Dios.

Muy pronto mis Naciones Elegidas los conocerán, ellos, darán testimonio de Dios y sabréis Pueblo mío, que son mis mensajeros por las obras y prodigios que en mi Nombre harán. La Misericordia y la Justicia los acompañaran, serán bendición para mi Pueblo y Justicia y castigo para los malvados. Preparaos pues Pueblo mío, para la llegada de mis dos Testigos, después de mi Aviso los conoceréis.

Mi Paz os dejo, mi Paz os doy. Arrepentíos y convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.

Soy vuestro Amado, Jesús de la Infinita Misericordia

Dad a conocer mis mensajes en todos los confines de la tierra.

Mas mensajes

Calendarios proféticos

Calendario Hildegardiano

Comprende 8.000 años desde el Paraíso terrenal, hasta el fin del mundo. Se mide en números de tiempo y se puede representar con las 24 horas del día.
Contiene 8 números de tiempo de 1.000 años cada uno que coinciden con las 8 horas litúrgicas: maitines, laudes, prima, tercia, sexta, nona, vísperas y completas. Estos números de tiempo, también son llamados por Hildegarda como números de siglo, ciclos y edades.
El centro de este calendario es el Rey David, imagen de Jesucristo, Rey del Universo 1.
Sabemos que este calendario data el mundo en 8.000 años porque la profecía menciona los siete números de tiempo 2 y, aunque oculta el octavo tiempo 3, lo da a entender cuando compara los tiempos con un día natural de 24 horas en tramos de 3 horas 4. Sabemos que cada número de tiempo dura 1.000 años porque sitúa a Cristo en el sexto 5 y a Hildegarda en el séptimo 6.

Podemos definir “Los tiempos” como: “intervalo de tiempo desde la creación de la humanidad hasta la eternidad”, es decir, los tiempos desde la creación, caída y redención del género humano. Se divide en tres sub-intervalos: principio, plenitud y fin:

Principio de los tiempos
Empieza con el Paraíso terrenal y acaba con la encarnación de Jesús. Duró 5.000 años y consta de los 5 primeros números de tiempo: maitines, laudes, prima, tercia y sexta. También se le llama “el alba de los tiempos“.

Este principio, es mencionado por Jesús en Mt 19, 4 cuando les reprocha a los fariseos: «¿No han leído ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo varón y mujer» y luego: «Moisés les permitió divorciarse de su mujer, debido a la dureza del corazón de ustedes, pero al principio no era así». Mc 10, 6
También en Ecl 15, 14: “El hizo al hombre en el principio y lo dejó librado a su propio albedrío“.

Es un tiempo de preparación para la Primera Venida de Jesús 7 durante el cual, el Señor 8 eligió al pueblo de Israel para encarnarse 9.
Distinguimos dos partes, pues así como el fin del mundo no es lo mismo que el fin de los tiempos, así mismo el principio del mundo no es lo mismo que el principio de los tiempos. Veremos la importancia de esta distinción más adelante.

Plenitud de los tiempos
Empieza con la encarnación de Jesús 10 y acaba con el triunfo de la Iglesia. Durará 2.000 años y se divide en dos números de tiempo: sexto y séptimo.

Es un tiempo de salvación 11 para reunir todas las cosas en Cristo 12 y para rescatarnos recibiendo la filiación adoptiva 13

Creo que el milagro de Garabandal es el suceso que marcará el final de la plenitud de los tiempos y el inicio del fin porque la Virgen de Garabandal dijo que el Papa Francisco sería el Papa del fin de los tiempos 14 y en la Salette se profetizó que él vería el triunfo de la Iglesia 15, por tanto, el triunfo de la Iglesia es parte del periodo del fin de los tiempos. Poco después del milagro, el Papa Francisco será asesinado, según Fátima 16 y Don Bosco 17, por lo que el suceso que marque el cambio no pueden ser ni el castigo ni la Segunda Venida pues serán posteriores al asesinato del Papa que ha de ver el fin de los tiempos.
cuando, derrotado el Anticristo en la plenitud de los tiempos, los hombres vean abatido a aquel que los engañó” 18Hildegarda sitúa la derrota del Anticristo en la plenitud de los tiempos; creo que esta derrota hace referencia al triunfo de la Iglesia, año 2030 y confirma que será este suceso el punto de cambio de un tiempo a otro. “Pero muy pronto vendrá el insensato homicida […] cuando la plenitud de los tiempos se acerque y el mundo llegue al finalde su camino” Esta frase también relaciona el tiempo del anticristo con el paso de la plenitud al fin de los tiempos.

Fin de los tiempos
Empezará con el triunfo de la Iglesia y acabará con el fin del mundo. Durará mil años y consta de un número de tiempo/siglo/ciclo/edad: el octavo y último, hora litúrgica de completas.
Este es el fin que para nuestra época profetizaron:
Garabandal: sólo quedan tres papas más y después, [empezará] el fin de los tiempos 19.
Malaquías: “Petrus Romanus […] el tremendo juez juzgará a su pueblo. Fin”  20.
Virgen María de Grushew: “Están por llegar los tiempos que han sido pre-anunciados como el final de los tiempos.[…] He venido a confortarlos a usted y a decirles que sufrimiento acabará muy pronto. Yo voy a protegerlos para la Gloria y el futuro del Reino de Dios en la tierra, que durará mil años.” 21
Anna Catalina Emmerich: “El sitio llamado Gur, donde Jesús oró solitariamente en la posada, no estaba lejos de la ciudad de Mageddo y lugar del mismo nombre. Yo había visto que hacia el fin de los tiempos habría una gran batalla en este lugar contra el Anticristo. 22
En la entrada “el resplandor de su Venida“, reflexiono sobre la posible naturaleza del nuevo reinado invisible de Cristo durante esta nueva era de paz.

Observemos la estrecha relación entre los sucesos del fin de los tiempos y del fin del mundo que, como cuerpo de Cristo, será para la Iglesia primero y para el mundo después, imagen de lo que le sucedió a Él:

Calendario de las leyes


La antigua tradición que mide la duración de los tiempos en 6.000 años, es una variedad del calendario hildegardiano pero sin contar los 1.000 primeros y 1.000 últimos años (principio y fin de los tiempos). Este calendario se mide en leyes: natural, escrita y gracia, de 2.000 años cada una. Su final es el fin de los tiempos y su centro es el rey David. Está inspirado en la analogía con la semana de la creación del mundo, por tanto, fijémonos que cuenta 6 días + 1 día de descanso que correspondería al reinado de Cristo, porque para Dios, mil años son un día: 2 Pe 3, 3-8 // Sal 90, 4.

“…fue recibida por muchos la opinión de que este mundo duraría seis mil años, la cual siguieron S. Justino Mártir (Quest.78 ad gent.), S. Ireneo (Lib.5, Cap.8), San Hilario (in cap.17 Math) y los judíos en su Talmud por la tradición muy celebrada de la casa de Elías, que divide la duración de este mundo en dos mil años de ley natural, dos mil de ley escrita y dos mil de ley de gracia.” 23

Epístola de Bernabé: “Atended, hijos, qué quiere decir lo de: Acabólos en seis días. Esto significa que en seis mil años consumará todas las cosas el Señor, pues un día es para Él mil años. Lo cual, Él mismo lo atestigua, diciendo: He aquí que el día del Señor será como mil años. Por lo tanto, hijos, en seis días, es decir, en los seis mil años, se consumarán todas las cosas.” 24

San Ireneo: “Pues el mundo se consumirá en el mismo número de miles de años como fueron los días en los que fue creado. Por eso dice la Escritura en el Génesis: «Y se terminó el cielo, la tierra y todo cuanto contienen. El día sexto Dios concluyó toda la obra que hizo, y el séptimo día descansó de todas las obras que realizó» (Gén 2,1-2). Esta es al mismo tiempo una narración de lo que Dios hizo, y una descripción profética de los hechos futuros. Porque, si «un día del Señor es como mil años» (2 Pt 3,8), y en seis días se completó la hechura de cuanto fue creado, es evidente que también su término será de seis mil años.” 25  Estos 6.000 años comprenden desde el principio del mundo hasta el inicio del fin de los tiempos, no cuenta como decíamos ni los mil años de paraíso terrenal ni los mil años de reinado de Cristo en la tierra, los cuales serán un segundo paraíso terrenal, según el P. Gobbi.

P. Castellani: “Una antigua tradición hebreocristiana, muy respetable, asigna a este siglo una duración de siete milenios […] dos milenios a la ley natural, dos milenios a la ley mosaica y dos milenios a la ley cristiana, y el último milenio, el Domingo, a la transformación feliz del universo en el Trono del Verbo mediante la acción parusíaca” 26

Esta tradición es coherente con el calendario hildegardiano, puesto que el séptimo día de la creación del mundo, corresponde al primer número de tiempo hildegardiano, el hombre en el Paraíso Terrenal antes del destierro. Después del destierro, hay otros siete números de tiempo habiendo una perfecta simetría entre la semana de la creación del mundo y la semana de su redención.

Observemos el paralelismo entre el octavo número de tiempo y el primero, es decir, entre el paraíso terrenal y el reinado de Cristo de 1000 años. Esto es explicado por el P. Stefano Gobbi así: “Cuando haya instaurado su Reino Eucarístico, Jesús os conducirá a gozar de esta su habitual presencia, que sentiréis de manera nueva y extraordinaria, y os llevará a experimentar un segundo, renovado y más bello paraíso terrenal.” 27

Nuestro Señor, rodeado por un resplandeciente halo de luz, era llevado por los ángeles por en medio de dos círculos: en el de la izquierda estaban los patriarcas anteriores a Abraham; en el de la derecha, las almas de los que habían vivido desde Abraham hasta san Juan Bautista” 28
La visión de Emmerich agrupa a los patriarcas de la ley natural en un círculo y los de la ley escrita en otro; implícitamente, entendemos que los patriarcas posteriores a san Juan Bautista, pertenecen a otro círculo, de modo que en la visión encontramos una representación mística de este calendario profético.

Hija amada mía, quiero hacerte saber el orden de mi providencia.  En cada período de dos mil años he renovado al mundo, en los primeros lo renové con el diluvioen los segundos dos mil lo renové con mi venida a la tierra[…]. Ahora estamos cerca del final de los terceros dos mil años y habrá una tercera renovación, he aquí el por qué de la confusión general, no es otra cosa que la preparación a la tercera renovación […] después de que la tierra haya sido purgada y en gran parte destruida la presente generación, seré aún más magnánimo con las criaturas y llevaré a cabo la renovación […] Yo poco a poco me abriré camino manifestando ahora una verdad, ahora otra de este vivir en mi Querer, de tal manera que terminarán por comprenderlo.  Ahora bien, el primer eslabón que conjuntó el verdadero vivir en mi Querer fue mi Humanidad. […] te he escogido a ti como segundo eslabón de conjunción con mi Humanidad, haciéndose uno solo con el mío, viviendo en mi Querer […] Después, a tu eslabón de conjunción Conmigo serán unidos los demás eslabones de las criaturas, y tendré una multitud de almas, que viviendo en mi Querer reharán todos los actos de las criaturas […] Suspiro tanto este tiempo, tú reza y suspíralo junto Conmigo y no separes tu eslabón de unión con el mío, empezando tú la primera” 29
La revelación de Picarreta es totalmente coincidente con la visión de Emmerich y la antigua tradición judía.

En Mt 3, San Juan Bautista predica sobre “la ira de Dios que se acerca” vs.7 y afirma: “Yo los bautizo con agua para que se conviertan; pero aquel que viene detrás de mí es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias. El los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego.” vs.11. San Juan alude a tres bautismos: agua, Espíritu Santo y fuego, coincidentes con las tres renovaciones de Luisa: diluvio, pentecostés, castigo, porque el bautismo es un baño de renovación (Catecismo, 1215), un renacimiento: “él nos salvó, haciéndonos renacer por el bautismo y renovándonos por el Espíritu Santo” Tt 3, 5. Pues así como nosotros somos renovados por medio del agua (bautismo), del Espíritu Santo (confirmación) y del fuego (enfermedad y muerte), así el mundo será renovado por estos tres mismos elementos y en ese mismo orden.

Calendario de Enoch

 

Se mide en semanas de seis días cada una, donde un día es un siglo natural, por tanto comprende diez semanas que corresponden a los 6.000 años desde Enoch hasta el fin del mundo.

 

El centro de este calendario es Jesús, Hijo de David. Este calendario ya lo analicé con gran detalle en la entrada Enoch a la que remito para ampliar información.

Según Emmerich: “Elías supo que María nacería en la séptima edad del mundo, y por eso tuvo que llamar siete veces a su criado” 30 y 31.

Si María nació en la séptima edad, significa que esta forma de contar las edades del mundo revelado a Elías, consiste en 12 edades de unos 600 años cada una aproximadamente, como el calendario de Enoch. La séptima edad empezaría en el año 3600 y acabaría en el 4200; María nació en el año 3983, en la 2ª mitad de la 7ª edad. El calendario de Elías sería pues igual que el de Enoch, pero añadiendo dos semanas más al principio, desde el destierro hasta Enoch.
¿Por qué el calendario de Enoch empieza a contar el tiempo en el año 3000 a.C.? empieza a contar desde el momento en que el calendario es revelado, es decir, desde Enoch, de modo que el nacimiento de Cristo ocupa el centro del calendario. Pero creo que hay otro motivo más:

93, 3: “Yo, Enoc, nací el séptimo, en la primera semana, en la época en que la justicia aún era firme

Luisa Piccarreta también revela:

Pero a pesar de que Adán no habló ampliamente sobre el Reino de mi Voluntad, enseñó muchas cosas importantes sobre lo que le pertenecía, tan es verdad, que en los primeros tiempos de la historia del mundo, hasta Noé, las generaciones no tuvieron necesidad de leyes, ni hubo idolatrías (ni diversidad de lenguas), sino que todos reconocían un solo Dios (un solo lenguaje), porque tenían un alto concepto de mi Voluntad.” 32

Y Anna Catalina Emmerich:

He visto las obras de Henoch y de Noé y su importancia para mantener a los hombres en el bien; pero he visto también, al lado de esto, la acción incesante del poder de las tinieblas” 33

Según estas revelaciones, podríamos decir que es a partir de Enoch cuando empieza la batalla contra el mal en el mundo y por tanto, la cuenta atrás de la victoria definitiva del bien. Tanto en esta batalla como en la profecía, el centro es Cristo. Por esto mismo, también encontramos otro calendario que cuenta el tiempo restante hasta el fin del mundo, a partir del tercer número de tiempo hildegardiano: el calendario apocalíptico.

 

Calendario Apocalíptico

«No dañen a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que marquemos con el sello la frente de los servidores de nuestro Dios». Oí entonces el número de los que habían sido marcados: eran 144.000 pertenecientes a todas las tribus de Israel.” Ap 7, 3-4

Al igual que el calendario de Enoch, para mantener su clave cristocéntrica, el calendario apocalíptico comprende 6.000 años desde Enoch hasta el fin del mundoSe mide en número de elegidos y se puede representar con las 24 horas del día. Tal y como señalé en la entrada Nueva Jerusalén, la profecía de Ap 21 tiene como denominador común el número 12 en todas las mediciones de la ciudad, ya que 12 son las horas que han de trascurrir entre la profecía apocalíptica y el fin del mundo.
En este calendario, 1 mes natural es igual a 2 elegidos y si lo representamos como un día de 24 horas, cada hora son 6.000 elegidos:
24 x 6.000 = 144.000
Esta perfecta proporción entre los 6.000 años del calendario de Enoch y las 24 horas del calendario de Hildegarda, creo que demuestra que la cifra de 144.000 elegidos representa el periodo de tiempo mencionado. Esta relación se ve más claramente cuando nos fijamos en que un día tiene 1.440 minutos, por tanto, un minuto hildegardiano equivale a 100 elegidos, es decir, 50 meses naturales; así pues, un siglo natural equivale a 24 minutos (1.440 segundos) hildegardianos, es decir, 2400 elegidos.

Esta proporción entre el número 144 y las 24 horas del día aparece continuamente en el Apocalípsis:
1) En Ap 21, 17 leemos que la muralla de la ciudad santa que representa a los elegidos, mide 144 codos. Según la antigua unidad de medida, un codo es igual a 24 dedos.
2) Según las medidas de la ciudad santa tomadas por el ángel, si dividimos el perímetro de la ciudad entre los mil años restantes hasta el fin del mundo nos da: 8.800 km / 365.000 días = 24 metros/día = 24 varas/día y 48 codos/día aprox.
3) 6 estadios = 2.400 codos de la antigua Grecia, lo que muestra que también las dos unidades de medida de longitud presentes en la profecía contienen esta misma proporción entre sí.
En la entrada “Nueva Jerusalén” concluía que estas coincidencias demostraban que la medición de la muralla tenía por objeto revelar el tiempo que ha de trascurrir hasta el fin del mundo.
También Hildegarda relaciona el tiempo del fin del mundo con el número de elegidos: “Sin embargo la Iglesia no ha alcanzado aún su plenitud en sus miembros y en sus hijos; pero en el último día, cuando se complete el número de los elegidos, también la Iglesia será plena. Entonces, ese día sobrevendrá el cataclismo del fin del mundo” 34.
También Ana Catalina Emmerick dice: “el fin del mundo no vendrá sino cuando el número de los ángeles caídos se haya completado con elegidos” 35
También en el Apocalipsis de Esdras, leemos: “Las almas de los justos en sus moradas han preguntado a propósito de esto y han dicho: ¿Hasta cuándo estaremos aquí? ¿Cuándo vendrá la cosecha de nuestras recompensas? El ángel Jeremiel les respondió: Cuando el número de aquellos que son como vosotros esté completo.” 36.

Simón Pedro subió a al barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió” Jn 21, 11.
Esa pesca es signo, también, de la misión universal de la Iglesia hasta el fin de los tiempos” 37
son la imagen de esa multitud de hombres que la Iglesia rescata de las aguas inestables de la muerte y lleva a la tierra firme, cuya roca es Cristo.” 38.
Dado que esta cifra mencionada por el autor del Apocalipsis hace referencia a los elegidos, podemos dividirla en: 144 + 9 y así vemos cómo los 153 peces del evangelio de San Juan también relacionan el número de elegidos con la novena hora, es decir, el fin del mundo.

Además, el Apocalipsis resuelve el enigma sobre el número de anticristos que surgirán durante esos años, pues si dividimos los 6.000 años de este calendario entre el número del anticristo: 666, tenemos que son 9 anticristos. Estos nueve anticristos también se pueden deducir del texto apocalíptico, tal y como analicé en el apartado 666 de la novena hora.

Calendario Brigidiano

 

Santa Brígida también revela un calendario desde el principio hasta el fin del mundo. La unidad de medida son las horas, pero contrariamente a los otros calendarios, mide el tiempo de una forma extraña: los 33 años desde la encarnación hasta la muerte de Jesús comprenden cuatro de las ocho horas: tercera, cuarta, quinta y sexta 39.
Los cinco mil años desde el principio de los tiempos hasta la encarnación son las horas primera y segunda.
Los dos mil años desde la ascensión de Jesús hasta la Segunda Venida, “cuando vendrá a juzgar y todos resucitarán con sus cuerpos para el juicio” son la séptima hora. Coincide con el sexto y séptimo números de tiempo de Hildegarda.

Es como si el tiempo durante la presencia de Jesús en la tierra hubiera dilatado las horas. Esto se parece al comportamiento del tiempo cerca de objetos muy masivos. Tal y como conjeturaba en la entrada “el resplandor de su venida“, si consideramos que la presencia de Jesús es un objeto muy masivo, su venida hace que desde la tierra se perciba el tiempo mucho más lento, lo que explicaría la extraña medición del tiempo brigidiano y a su vez, la venida invisible mil años anterior a la venida visible, semejante al fenómeno del rayo con que es comparada la venida de Jesús en las escrituras.

Esta visión relativa del tiempo teorizada por Einstein y sobradamente demostrada en la actualidad , se vislumbra en las sagradas escrituras que hablan del tiempo indistintamente como días, años, semanas, tiempos,… “Mil años ante tus ojos son como el día ayer que ya pasó” Sal 90, 4

Fijémonos en la similitud con el calendario de las leyes, puesto que la primera hora es la ley natural, la segunda hora, la ley escrita y la séptima hora, la ley de gracia. Los mil años desde su Segunda Venida hasta la “bienaventuranza perfecta” corresponden a la octava y última hora y coincide con el octavo número de siglo, ocultado en la profecía de Hildegarda como se ha dicho antes.
En el apartado “las ocho horas” del post “Santa Brígida“, explico con más detalle estos escritos que resumo en la imagen siguiente donde comparo las horas brigidianas con el calendario de Enoch:

 

Síntesis
Todos los calendarios se pueden relacionar entre sí por su coincidencia con el tiempo natural como se puede ver a continuación:

Tomo como referencia para el eje temporal la ascensión de Jesús en el año 33, según la pista del calendario de Enoch: “un hombre subirá al cielo” 40.
En la imagen anterior podemos ver cómo coinciden todas las pistas temporales de las profecías. Así dice Santa Hildegarda que Jesús vino en la hora nona 41 también que en el sexto número de tiempo se revelaron las maravillas del nacimiento de Jesús.
También dice que la época de Hildegarda acaba de dar comienzo al 7º número de siglo 42 que el impío vendrá en las vísperas a la puesta del sol 43.
Además de iluminar las mencionadas profecías, también dan sentido a las profecías que hablan sobre el fin de los tiempos como Garabandal y Malaquías. hasta el punto que considero el hecho de que este análisis combine todas las profecías haciéndolas coherentes entre sí, es un indicio más de que mi propuesta cronológica, es acertada.
Jesús les dijo a los fariseos que el mundo tenía entonces 4028 años de existencia. Cuando oí decir esto a Jesús estaba Él mismo en el trigésimo primero de su edad.” 44. Esta revelación de Ana Catalina Emmerick implica que el primer número de tiempo, ha de corresponder al periodo del Paraíso terrenal, antes de la caída del hombre. Así dice Emmerick que Adán y Eva: “Habían estado solo un día en el Paraíso” 45. Ese día se refiere a un número de tiempo, ya que según la tradición, la duración de la tierra será de 1.000 años por cada día de la creación. Efectivamente, según Gn 2, 2 ese día coincide con el séptimo día de la semana de la creación en que Dios descansó. Luisa Picarreta escribe: “Así que Adán en el principio de su existencia tuvo una época en que cumplía a maravilla la finalidad para la cual fue creado 46. “Adán, mientras estuvo en el edén terrestre y vivió en el reino del Supremo Querer, conoció todos los conocimientos 47. Y también: “Este injerto fue hecho por Mí, Verbo Eterno, después de cuatro mil años, y Adán para entonces había pasado a los umbrales de la eternidad.” 48. Esa época que Adán tuvo en el principio de su existencia, se encuentra dentro del primer número de tiempo de Hildegarda, tras el cual empiezan a contar los cuatro mil años hasta el nacimiento de Jesús. Como veremos luego, este primer nº de tiempo duró 1.200 años, por lo que empezó en el año 5199 a.C.
La síntesis de este calendario profético, es posible desde las revelaciones de Hildegarda en el libro Scivias, escrito entre los años 1141 y 1152 49, donde encontramos la estructura completa del calendario con los ocho tiempos representados por las ocho horas litúrgicas correspondientes a las 24 horas del día. Fijémonos que el tiempo de la redacción del Scivias, coincide con el inicio de la lista de Papas de Malaquías: el 3/10/1143. Podemos decir pues que es al inicio del séptimo tiempo cuando es revelado totalmente el secreto de los tiempos de la redención humana, pero la interpretación de esta revelación no ha sido posible hasta las apariciones de Garabandal donde se confirma la predicción de Malaquías, esto es, que el Papa Francisco será el papa del fin de los tiempos, aunque no el Papa del fin del mundo.
También vemos que la profecía de Malaquías, es en realidad un eje temporal del séptimo tiempo que a partir del 27/08/1590, permite calcular el día exacto del castigo de Garabandal, el juicio justo.
Pero podríamos pensar que si “los geólogos y geofísicos modernos consideran que la edad de la Tierra es de unos 4470 millones de años ± 1%” 50, entonces debemos admitir que los tiempos de las profecías son simbólicos, no reales; ¿cómo dice Emmerich que Jesús dijo que el mundo tenía 4028 años de existencia?. Si la religión no puede contradecir la ciencia, entonces debemos considerar falsa esta información de las profecías.
Este planteamiento se olvida de un detalle: el tiempo según la ciencia es relativo. Concluir que los tiempos de las profecías no son reales implica presuponer que el sistema de referencia temporal cuando se creó el mundo era el mismo que ahora y esto no está demostrado. Según la teoría de la relatividad de Einstein, a la velocidad de la luz, el tiempo es cero. Por tanto, para la luz no pasa el tiempo; pero Jesús dijo: “Yo soy la luz del mundo” Jn 8, 12, por tanto, el mundo fue hecho por medio de la luz Jn 1, 10 y para unirse a ella. Así pues, al principio el sistema de referencia del mundo era la luz por medio de la cual fue creado inmortal e incorruptible. Tras el pecado original, el mundo se alejó de la luz y su carne, su alma, su universo se corrompió, también su sistema de referencia temporal.
Por tanto, no es que las profecías contradicen la ciencia, es que el sistema de referencia temporal de las profecías es distinto al utilizado por los cálculos científicos.
Hay un hecho que me parece muy llamativo: el Señor ha revelado el calendario de los tiempos del mundo a diferentes videntes y profetas (Enoch, Elías, Daniel, Juan, Hildegarda, Brígida, Picarreta,…), pero a cada uno le ha sido revelado de una forma distinta de modo que los datos de unos no coinciden con otros, a menos que sepamos interpetarlos todos y descubrir las equivalencias entre ellos, tal y como he intentado hacer en el apartado “síntesis”. Creo que este recurso, además de pretender codificar las fechas para que no sean desveladas hasta el momento oportuno, nos enseña a ver la historia desde la perspectiva de la eternidad.

Kalenda

 “En el año 5199  de la Creación del mundo, cuando al principio creó Dios el cielo y la tierra; en el 2957 del diluvio; en el 2015 del nacimiento de Abrahán; en el 1510 de Moisés y de la salida del pueblo de Israel de Egipto; en el 1031 de la unción del rey David; en la semana 65 de la profecía de Daniel; en la Olimpíada 194; en el año 752 de la fundación de Roma; en el 42 del imperio de Octavio Augusto; estando todo el orbe en paz; en la sexta edad del mundo: Jesucristo, Dios eterno e Hijo del eterno Padre, queriendo consagrar al mundo con su misericordiosísimo Advenimiento, concebido por el Espíritu Santo, y pasados nueve meses después de su concepción, nació, “hecho Hombre, de la Virgen María, en Belán de Judá” 51 52 53 54.
Patrología Latinavolumen.123, p.203 de Adón de Viena

Comparando el recuento del kalenda, con los tiempos de Hildegarda tenemos:

1) Año 5199 de la creación: 1er nº de tiempo
2) 2957 del diluvio: 3er nº de tiempo
3) 2015 de Abraham: 4º nº de tiempo (principio)
4) 1510 de Moisés: 4º nº de tiempo (final)
5) 1031 del rey David: 5º nº de tiempo
6) en la sexta edad del mundo: 6º nro de tiempo

Fijémonos en que el recuento coincide con nuestra síntesis, en los sucesos post-diluvianos: David, Moisés y Abraham.

Sin embargo, el diluvio es situado el -3000 AD y la creación en el -5000 AD, pero según las revelaciones proféticas debieron suceder en el -2500 AD y -4000 AD respectivamente. Es una diferencia tan enigmática como el recuento de la edad de los patriarcas pre-diluvianos  (Noé vivió 950 años según Gn 9, 29). El problema es que no hay consenso sobre la cronología bíblica debido a que los datos de las distintas fuentes son muy divergentes, por ejemplo, los años que pasaron desde el diluvio hasta el nacimiento de Abraham son: biblia hebrea: 367 años, biblia samaritana: 1017 años, los setenta: 1147 años 55. Lo mismo pasa con los años trascurridos desde la creación hasta el diluvio: biblia hebrea: 1656 años, biblia samaritana: 1307 años, los setenta: 2342 años 56. Vemos que el recuento de la biblia hebrea de los hechos pre-diluvianos es el único que encaja en las revelaciones aquí estudiadas y además propone una solución razonable al mencionado enigma de la fabulosa longevidad de los protagonistas bíblicos, al menos a partir de Sem.


Este recuento del Kalenda es recogido en los escritos de Sor María de Jesús de Agreda donde leemos:
Sucedió esto [la encarnación] en viernes a 25 de Marzo al romper del alba, o a los crepúsculos de la luz, a la misma hora que fue formado nuestro primer padre  Adán y  en  el  año  de  la  creación  del  mundo  de  5199,  como  lo cuenta la Iglesia romana en el Martirologio, gobernada por el Espíritu Santo.  Esta  cuenta  es  la  verdadera  y  cierta;  y  así  se  me  ha  declarado, preguntándolo por orden de la obediencia. Y conforme a esto el mundo fue criado por el mes de Marzo, que corresponde a su principio de la creación57
Y con esta disposición, en el término de aquel divino rapto, dio al mundo al Unigénito del Padre y suyo, y nuestro Salvador Jesús, Dios y hombre verdadero, a la hora de media noche, día de domingo, y  el  año  de  la  creación  del  mundo,  que  la Iglesia  romana  enseña,  de cinco mil ciento noventa y nueve; que esta cuenta se me ha declarado, es la cierta y verdadera” 58
Si las revelaciones de Sor María y Emmerich son verdaderas, entonces señalan a dos momentos distintos. Creo que la “creación del mundo” referida por Sor María, señala a la creación del mundo antes de la caída de Adán, cuando dice: “a la misma hora que fue formado nuestro primer padre Adán y en el año 5199 de la creación del mundo“. Es el principio del mundo.

Cuando según Emmerich, Jesús le dijo a los fariseos que el mundo tenía 4028 años, se refería al mundo corrupto, temporal, posterior a la caída de Adán: el principio de los tiempos. Entre un momento y otro, habrían pasado exactamente 12 siglos (5199 – 3999 = 1200 años). Según este razonamiento, este sería el tiempo trascurrido entre la creación del paraíso y el destierro de Adán, entre el principio del mundo y el principio de los tiempos, resolviendo así el enigma del kalenda. En cualquier caso, este resultado demuestra que ambas revelaciones están relacionadas por el profético número 12, por lo que no podemos considerarlas contradictorias, sino complementarias.

Supongamos que la 2ª venida de Jesús es el 25/03/2032, habrán trascurrido 2035 años desde su 1ª Venida. La Kalenda para la segunda venida sería:
1) Año 7234 de la creación
2) 4992 del diluvio
3) 4050 de Abraham
4) 3545 de Moisés
5) 3066 del rey David
6) en la octava y última edad del mundo

 

Proporción áurea

Dios siempre hace geometría” (Platón)

Hemos dicho que si el principio del mundo fue en el año 5.199 a.C, significa que el primer número de tiempo hildegardiano debió durar 1.200 años. Supongamos entonces que, para mantener la simetría del calendario profético, el último número de tiempo hildegardiano ha de durar lo mismo que el primero. En ese caso tendríamos un eje cronológico de 8.400 años en total. No es descabellado pensar que pasarán más de 1.000 años tras el fin del anticristo según Ap 20, 3:”Transcurridos esos mil años, será soltado por un breve tiempo“. Ese “breve tiempo” posterior a los mil años podría tratarse de los 200 años deducidos.
En el post “Divina proporción” vimos la proporción áurea de la lista de Malaquías que en realidad es un eje temporal del séptimo número de tiempo hildegardiano.
Si calculamos el número áureo de 5.199, el resultado es 8.412 y a la inversa resulta 3.213, de modo que 5.199 + 3.213 = 8.412. Este resultado divide un eje temporal de 8.412 años, en dos tiempos clave que podríamos representar así:
Si el calendario profético ha de tener una proporción áurea cuyo centro sea el nacimiento del Mesías, esta sería la única posible. En tal caso, el número áureo escondería la fecha del fin del mundo (año 3.213 d.C). Estos 8.412 años pueden dividirse en 12 tiempos de 701 años cada uno, relacionando así el número doce con el siete.
Pero si los mil años se cumplen en el año 3032, entonces la diferencia no son 200 años exactos, sino 181 años. Es una diferencia muy similar a los 168 años que trascurrirán entre el año 1864 cuando según el secreto nº 11 de la Salette,  “Lucifer y un gran número de demonios serán liberados del infierno” y el año 2032, fin de la lista de Malaquías. Volvemos pues a encontrar otro paralelismo muy significativo, porque si desde 1864 hasta 2032, trascurrió la apostasía que acabó con el cataclismo final que destruiría el mundo de no ser por el milagro de la renovación, del mismo modo, en el año 3032 se iniciará otra apostasía que culminará en el asedio de Gog y Magog contra la Nueva Jerusalén y que acabará en el año 3213 con el fin del mundo corrupto y el inicio del nuevo mundo incorruptible.

Si analizamos la proporción áurea de cada uno de los dos tiempos tenemos que antes de Cristo, durante el principio de los tiempos:
Obtenemos de nuevo dos tiempos clave: el tiempo de la creación y la ley natural por un lado y el tiempo de la ley escrita por el otro. Si considerásemos los años desde el destierro, año 4.000 a.C., obtendríamos que el punto divisor entre la caída de Adán y el nacimiento de Jesús sería Moisés. Vemos por tanto que la cronología contiene la proporción áurea presente en toda su estructura y acorde al calendario de las leyes.
Y después de Cristo, durante la plenitud y fin de los tiempos:
La fecha del año 1986 es hoy por hoy una incógnita, podemos especular con muchas posibilidades, todas discutibles.

El calendario profético quedaría finalmente representado de este modo:

El centro geométrico sería el rey David y el punto áureo el nacimiento de Jesús, hijo de David.
Opino que la proporcionalidad matemática y simetría simbólica de esta cronología propuesta, así como su coherencia con todas las pistas temporales de las diferentes profecías que durante los siglos Dios nos ha revelado, supone por sí mismo un signo de que la cronología es acertada. Tal y como observa Guillermo en su comentario del 15/08/18, este año 3213 d.C. equivaldría al año hebreo 6.973, resultado coincidente con la antigua tradición hebreocristiana sobre los siete milenios que ha de durar el mundo como imagen de la semana de la creación y analizado en el apartado “calendario de las leyes“.

En el Apocalipsis de Esdrás leemos: “significa que el mundo ha durado 3.000 años durante los cuales no se ofrecían sacrificios. Después de 3.000 años, Salomón edificó una ciudad e instituyó el sacrificio” 59. Es coincidente con mi calendario donde desde Adán hasta David, padre de Salomón, trascurren 3.000 años. En Cap. XIV, vs 11-12, leemos: “En efecto, el mundo está dividido en diez partes y ha llegado a la décima. Se ha quedado a la mitad“; si estas diez partes son diez periodos de 500 años, desde la creación del mundo (Año 5.199 a.C.) hasta Esdrás (Año 440 a.C.) habrán trascurrido 9 periodos completos y Esdrás recibe la revelación durante el trascurso del décimo periodo (“ha llegado a la décima“). Según mi propuesta, el periodo 9º de Esdrás marcaría el centro aritmético de la duración total del mundo, pero el nacimiento de Jesús es el centro áureo del mismo. En la mitad de estos dos puntos centrales se sitúa la época de Esdrás, lo cual explicaría el añadido: “se ha quedado a la mitad“.

Resumen y fuentes

1) La duración de los tiempos de nuestro mundo ha sido revelado mediante diferentes profecías que permiten elaborar diferentes calendarios en cada profecía

2) Esta interpretación clarifica el sentido de las pistas temporales de dichas profecías pues permite relacionarlas con la medida de tiempo de nuestra sociedad.

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  1. M. S. Terry; Interpretación de Tipos, clases, pto.3 dignidades; Seminario Reina Valera 
  2. Hildegarda de Bingen; ‘Scivias. Conoce los caminos‘; Madrid; Editorial Trotta; 3ª parte; 11ª visión; ‘Venida del impío y plenitud de los tiempos’; apdo. 17, ‘Estamos en el séptimo milenio’; p.464; ‘Mas ahora estamos en el séptimo número de siglo […] todo lo que he fundado maravillosamente persiste y persistirá a lo largo de los ciclos de este número pleno y allende el fin de los tiempos‘ 
  3. Ibídem; apdo. 23;p.466: ‘Lo que queda no podrás saberlo, oh hombre: oculto en el Padre está‘ y ‘Qué ocurrirá entonces, no es la sazón ni el momento que lo sepáis, como tampoco sabéis qué pasará tras los siete días de una semana‘ 
  4. Ibídem; apdo. 24;p.467: ‘Mi hijo vino en el tiempo en que el día, pasada la novena hora, se acercaba a las vísperas‘. Nota: Es decir entre las 15h y las 18 h 
  5. Ibídem; apdo. 23;p.466: ‘Los cinco días son cinco números de siglo. En el sexto se revelaron nuevas maravillas‘. Nota: Las ‘nuevas maravillas‘ se refieren a la encarnación de Jesús como se aclara en el apdo. 24 
  6. Ibídem; apdo. 17;p.464: ‘Mas ahora estamos en el séptimo número de siglo‘ 
  7. Desde el comienzo y hasta ‘la plenitud de los tiempos’, la Misión conjunta del Verbo y del Espíritu del Padre permanece oculta pero activa. El Espíritu de Dios preparaba entonces el tiempo del Mesías; Catecismo, nº 702
  8. Is 41, 4: ‘¿Quién obró así, quién hizo esto? El que llama a las generaciones desde el principio, yo, el Señor, el Primero, y que seré el mismo al final.’ 
  9. Hch 15, 14: ‘Dios dispuso desde el principio elegir entre las naciones paganas, un Pueblo consagrado a su Nombre‘ 
  10. Catecismo, 484: ‘La Anunciación a María inaugura la plenitud de los tiempos‘ 
  11. 2 Co 6, 2: ‘Este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación‘ 
  12. Ef 1, 10: ‘para que se cumpliera en la plenitud de los tiempos: reunir todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, bajo un solo jefe, que es Cristo.’ 
  13. Catecismo, 422: ‘Pero, al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la Ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva‘ ; Gal 4, 4-5 
  14. Conchita: ‘Después de este Papa (Juan XXIII), ya sólo quedan tres; y después, el fin de los tiempos.’; Se fue con prisas a la montaña; P. Eusebio García de Pesquera; p. 564 
  15. Atilio Carlos Neira; ‘La aparición de la Santísima Virgen en la montaña de la Salette‘, secreto nº 16; Fidelidad a la Santa Iglesia; nº VII; Octubre-Diciembre 1978; Traducción de Pablo Williams del secreto publicado por: Léon Bloy; ‘Celle Qui Pleure’; París; Societé du mercure de France; Apéndice: ‘L’aparition et le secret’; p.203; año 1908; también publicado por Statveritas 
  16. Lucía de Fátima: ‘fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas‘; Congregación para la doctrina de la fe; 3er secreto de Fátima; vatican.va 
  17. San Juan Bosco: ‘El Pontífice es herido una segunda vez, cae nuevamente y muere.’ 
  18. Hildegarda de Bingen; ‘Scivias. Conoce los caminos‘; Madrid; Editorial Trotta; 1ª parte; 5ª visión; ‘La Sinagoga’; p.90-91 
  19. Conchita: ‘Después de este Papa (Juan XXIII), ya sólo quedan tres; y después, el fin de los tiempos.’; Se fue con prisas a la montaña; P. Eusebio García de Pesquera; p. 564 
  20. Wkipedia; ‘Profecía de los papas‘; el lema 112 
  21. Virgen María de Grushew, Impresionantes Profecías, Ucrania (26 abr)’; forosdelavirgen.org // ‘El tiempo de los tiempos: Mensajes marianos’; Cap. III: apariciones no reconocidas; Grushew; p.360; Jose Gregorio París García; Ed. de Buena Tinta, Madrid; 1ª edición, abril 2013 
  22. Ana Catalina Emmerick; ‘Desde el comienzo de la vida pública de Jesús hasta su primera Pascua’; Tomo III, Cap.XX; ‘Jesús en Gofna’; p.49; Ed. Surgite 
  23. Pedro Álvaro Navarro; ‘Paz general de la Iglesia y del mundo‘; Imprenta de D. José Palacios; Madrid, 1840; p.256, 254 del ebook 
  24. Epístola de Bernabé, XV, 4; ‘La verdadera santificación del sábado‘  
  25. San Ireneo; ‘Adversus haereses‘; Libro V: ‘La resurrección de la carne’; Cap.28.3: ‘El nombre del anticristo’ 
  26. P. Leonardo Castellani;  ‘Cristo ¿vuelve o no vuelve?‘; Buenos Aires; 3ª edición, 2004; Vórtice; p. 47; sección 3ª; pto.14 ¿está cerca la Parusía? 
  27. P.Stefano Gobbi; 21/08/1987; Marian Movement of Priests; La relación escatológica entre el octavo día, en el que Jesús resucita, y el tiempo futuro la encontramos en numerosos autores. San Basilio en su Tratado sobre el Espíritu Santo defiende la importancia de llamar al domingo “el octavo día” no sólo porque “en el día de la resurrección recordamos la gracia que nos ha sido otorgada sino, también, según pienso, porque este día es, en cierto modo, la imagen del siglo futuro”. Por su parte, san Juan Crisóstomo, afirma “¿Qué es la ogdoada, sino el día del Señor? (…). La Escritura lo ha llamado octavo, manifestando el cambio de la condición y la inauguración de la vida futura”. Por otra parte, el número ocho tiene claras connotaciones bautismales, lo que estaría en relación con la temática del poema, ya que el bautismo es el medio por el que el Espíritu Santo comunica sus dones al neófito. La relación entre el bautismo y el número ocho, el número de la resurrección, aparece expuesto claramente en los escritos agustinianos referentes a la circuncisión que afirman: “Así pues, en cualquier día después de su nacimiento en que sea bautizado un niño en Cristo, equivale a circuncidarlo al octavo día, puesto que se le circuncida en aquel que, si bien resucitó al tercer día de ser crucificado, resucitó sin embargo el día octavo de la semana” . También san Pablo en Rom. 6, 3-4vincula el sacramento del bautismo con la muerte y resurrección de Cristo y san Justino, al respecto de la Primera Epístola de Pedro, señala que: “El Justo Noé, con los otros hombres del diluvio, es decir, su mujer, sus tres hijos y las mujeres de sus hijos, formaban el número ocho y ofrecían el símbolo del octavo día en el que nuestro Cristo se ha aparecido resucitado de entre los muertos”. Estas relaciones explican el hecho de que numerosos edificios con finalidad bautismal, así como las propias pilas bautismales, adopten formas octogonales e incorporen, en ocasiones, elementos estrellados en su diseño o decoración; Helena Carvajal González; ‘Manuscritos medievales iluminados en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense (siglos IX-XIV): estudio iconográfico y codicológico’; ‘De laudibus Sanctae Crucis de Rabano Mauro‘; Las miniaturas; Figura XVI; p.141-142; Madrid, 2010.  
  28. Ana Catalina Emmerich, ‘La amarga Pasión de  Cristo‘; Jesús baja a los infiernos; p.229; p.125 del pdf 
  29. Luisa Picarretta; Mensaje del 29/01/1919; Salvador Thomassiny; http://www.divinavoluntad.info; volumen 12, C.80, a.2 
  30. Ana Catalina Emmerick, ‘La vida oculta de la Virgen María‘; p.40 
  31. Ana Catalina Emmerick, ‘Infancia de la Virgen María y San José‘; Cap. VIII: ‘El misterio de la Inmaculada Concepción’ 
  32. Luisa Picarretta; Mensaje del 29/01/1919; Salvador Thomassiny; http://www.divinavoluntad.info; volumen 12; 20-1 (6), Septiembre 17, 1926 
  33. Anna Catalina Emerich; Tomo I: El antiguo testamento; XLII: Melquisedec, Eliseo y el sacerdocio; p.105 “Henoch, antepasado de Noé, predicaba contra este pueblo perverso” Ibídem; p. 32 
  34. Hildegarda de Bingen; ‘Scivias. Conoce los caminos‘; Madrid; Editorial Trotta; 3ª parte; 11ª visión; ‘Venida del impío y plenitud de los tiempos’; apdo. 22; p.466 
  35. Ana Catalina Emmerick; Tomo I: ‘El Antiguo Testamento‘; Cap. VI: ‘Consecuencias del pecado de Adán y Eva’; p. 20; Ed. Surgite 
  36. Juli Peradejordi; El Libro De Esdras IV, Apocalipsis De Esdras; capítulo IV, versículos 35-36 
  37. Juan Pablo II; ‘Discurso a los obispos de Argentina‘; Buenos Aires, 12/04/1987 
  38. Card. Bertone; Homilía en el atrio de la Catedral de Concepción; Chile, 9/04/2010 
  39. prophecyfilm.com; ‘Las Profecías y Revelaciones de Santa Brígida de Suecia’; 15/05/2015; Libro 6, Cap. 47; ‘Asunción de la Virgen María, con notable revelación sobre el fin del mundo’ 
  40. Libro de Enoch; ‘Libro de las semanas‘; Cap. 93.8 
  41. Hildegarda de Bingen; ‘Scivias. Conoce los caminos‘; Madrid; Editorial Trotta; 3ª parte; 11ª visión; ‘Venida del impío y plenitud de los tiempos’; apdo. 24;p.467 
  42. Ibídem; apdo. 23; p.466: ‘Pero ya ha trascurrido el sexto número: ha empezado el séptimo, en el que ahora se encuentra el curso del mundo’ y ‘pero de este ciclo de los tiempos, aún tenéis por delante en vuestro caminar largos años, oh hombres, antes de que venga el homicida que ha de envilecer la fe católica’ 
  43. Ibídem; apdo. 25;p.467: ‘Pero muy pronto vendrá el insensato homicida, el Hijo de la Perdición: como en el umbral de la noche cuando ya el sol se pone en el ocaso y acaba el día’ Nota: las 21 h. 
  44. Ana Catalina Emmerick; Tomo I: ‘El Antiguo Testamento‘; Cap.XXVI: ‘Las cronologías del antiguo Egipto’; p. 64; Ed. Surgite 
  45. Ibídem; Cap. VIII: ‘Adán y Eva son arrojados del Paraíso terrenal’; p. 25 
  46. Luisa Picarretta; Mensaje del 25/04/1923; Salvador Thomassiny; http://www.divinavoluntad.info; volumen 15, C.1, a.2 
  47. Luisa Picarretta; Mensaje del 17/09/1926; Salvador Thomassiny; http://www.divinavoluntad.info; ¿Qué es y cómo se vive la Divina Voluntad? 
  48. Luisa Picarretta; Mensaje del 20/12/1925; Salvador Thomassiny; http://www.divinavoluntad.info; Vol.18; Cap. 17; a.4 
  49. Wikipedia; ‘Scivias‘ 
  50. Wikipedia; ‘Edad de la tierra‘ 
  51. Solemnidad del Nacimiento del Señor; misa celebrada por Benedicto XVI; Basílica vaticana, 24/11/2011; Kalenda, p.51 
  52. Ortodoxia católica; ‘Vigilia de Navidad`; 24/12/2009; La Kalenda o anuncio de Navidad 
  53. Alexandre Olivar; ´Introducción al martirologio´; Una proclamación extraordinaria: La Kalenda de Navidad; p.22 
  54. Youtube; ‘Kalenda de la Natividad del Señor‘; Basílica de San Pedro (Vaticano); 24 de diciembre de 2010 
  55. Howlett, James. ‘Biblical Chronology.’ The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908; traducido por Luz María Hernández Medina para Aciprensa 
  56. Howlett, James. ‘Biblical Chronology.’ The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908; traducido por Luz María Hernández Medina para Aciprensa 
  57. Sor María de Jesús de Agreda; ‘Vida de la Virgen María‘; capítulo VIII: ‘Salutación angélica’; pag. 40 
  58. Sor María de Jesús de Agreda; ‘Vida de la Virgen María‘; capítulo XVI: ‘el divino parto’; pag. 82 
  59. Juli Peradejordi; El Libro De Esdras IV, Apocalipsis De Esdras; Cap. X, Vs.45-46 

La lucha de los 3 pueblos bíblicos (1)

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Los pueblos Bíblicos

La ciudad de Dios nos explica el origen de los pueblos bíblicos en el génesis cuando nos habla de Noé, salvado del diluvio.

Gén. IX, 18…

18 Los hijos de Noé que salieron del arca eran Sem, Cam y Jafet. Cam es el padre de Canaán.
19 Estos tres fueron los hijos de Noé, y a partir de ellos se pobló toda la tierra.
20 Noé se dedicó a la labranza y plantó una viña.
21 Bebió del vino, se embriagó, y quedó desnudo en medio de su tienda.
22 Vio Cam, padre de Canaán, la desnudez de su padre, y avisó a sus dos hermanos
23 Entonces Sem y Jafet tomaron el manto, se lo echaron al hombro los dos, y andando hacia atrás, vueltas las caras, cubrieron la desnudez de su padre sin verla.
24 Cuando despertó Noé de su embriaguez y supo lo que había hecho con él su hijo menor,
25 dijo: «¡Maldito sea Canaán! ¡Siervo de siervos sea para sus hermanos!»
Esta maldición sobre los descendientes de Can, explica suficientemente la supresión de la historia de los hijos de Can. En el correr de los tiempos no ejercen influencia alguna… serán un pueblo disminuido a remolque de otros pueblos, y así lo atestigua la historia, hablamos de áfrica.
Sólo los  descendientes de Sem y Jafet ofrecen interés para un análisis filosófico-histórico. El génesis nos refiere que cuando se pusieron a construir una torre y una ciudad que llegue hasta el cielo, descendió el señor a ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de Adán.

Génesis 7, “Ea pues descendamos y confundamos ahí mismo su lengua, de manera que el uno no entienda el habla del otros. Y de esta manera los esparció el señor por toda la tierra”
Luego de estas breves palabras no se refieren a estos pueblos si no es indirectamente. Los pueblos siguieron sus diversos caminos y crearon diversas civilizaciones.
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Los Arios y los Semitas se perpetúan con sus características imborrables. Los Semitas se esparcieron por el Asia menor, y por el norte de África mientras que los Jafetitas se esparcieron por las islas de la nación (Gén X, 5) es a saber en las costas del mediterráneo en Europa y Asia menor de donde avanzaron poco a poco hacia el norte en toda Europa y ocuparon una parte considerable de Asia. Estos pueblos salidos de las manos de Dios, se fueron desviando de sus caminos, olvidando su ley, y se entregaron a la idolatría. Constituyeron así los pueblos gentiles y paganos.

Ahora bien, Dios no crea los pueblos paganos, en esa primera época se regían los hombres por la ley natural, es decir por el sentido de los diez mandamientos sembrados en nuestro ADN , e inspirados por una simple inspiración divina, fueron ellos los que se apartaron de los caminos del señor. En este estado dice Santo Tomas de Aquino Suma teológica – Parte IIIa – Cuestión 60 los Hombres no se movían a adorar a Dios por ninguna ley exterior, sino por el solo instinto interior. Muchos fueron justos como Job que no era Judío, dio grandes pruebas de santidad, así como el habrá muchos hoy día.
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“Pues bien el paganismo es la infidelidad a esta ley natural de Dios”
San Pablo Habla:
21 porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en sus razonamientos y su insensato corazón se entenebreció:
22 jactándose de sabios se volvieron estúpidos,
23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles.

Deduzcamos aquí los caracteres del paganismo:  
  1. Reconocimiento de Dios, el paganismo no es ateo.
  2. Idolatría, Dice Santo Tomas, Suma teológica – Parte II-IIae – Cuestión 94 que el nombre de Idolatría se da a cualquier culto hecho a criaturas aun sin imágenes.
  3. La divinización del poder, lo divinizo todo como se ve en sus mitos.
  4. La religión nacional, no conociendo la trascendencia de Dios en todos lados, su deidad era exclusiva y ajena a las demás naciones.
  5. Exaltación de los propios instintos y odio a lo extranjero, así desprecio al hombre mientras le exaltaba.

Escuchemos a san Pablo: 

24 Por eso Dios los entregó a las apetencias de su corazón hasta una impureza tal que deshonraron entre sí sus cuerpos;
25 a ellos que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en vez del Creador, que es bendito por los siglos. Amén.
26 Por eso los entregó Dios a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza;
27 igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío.
28 Y como no tuvieron a bien guardar el verdadero conocimiento de Dios, entrególos Dios a su mente insensata, para que hicieran lo que no conviene:
29 llenos de toda injusticia, perversidad, codicia, maldad, henchidos de envidia, de homicidio, de contienda, de engaño, de malignidad, chismosos,
30 detractores, enemigos de Dios, ultrajadores, altaneros, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres,
31 insensatos, desleales, desamorados, despiadados,
32 los cuales, aunque conocedores del veredicto de Dios que declara dignos de muerte a los que tales cosas practican, no solamente las practican, sino que aprueban a los que las cometen.
Continuara…